2/8/2024 - 11:41 - TANDIL
Las afecciones ginecológicas y las disfunciones sexuales más frecuentemente encontradas en las mujeres que cursan la edad del climaterio son: dispareunia, desordenes del deseo sexual (inhibición general del deseo, falta de interés por su pareja, conductas de evitación), desordenes del orgasmo ( respuesta orgásmica retrasada, respuesta orgásmica de menor intencidad, o anorgasmia en coito).
Muchos de los trastornos sexuales tienen como base un sustrato biológico.
La falta de trofismo genital originada por la claudicación hormonal de las gónadas femeninas, ocasiona una serie de importantes cambios genitales, corporales, y emocionales.
Los cambios en la piel y su consecuente perdida de la identidad táctil, la hipoatrofia o atrofia genital de la mucosa y la falta de lubricación vaginal, la atrofia del clítoris o del piso pélvico muscular y su consecuente disfunción orgásmica, son algunos de los más observados.
Pero también muchas de las disfunciones que se presentan en esta etapa de la vida de la mujer, se han venido arrastrando desde lejanos tiempos de su vida reproductiva. Por esta razón, es muy importante saber que tipo de historia erótica ha tenido la mujer consultante, que tipo de relación de pareja y familiar, para poder hacer una evaluación de situación lo más objetiva y real posible.
Las mujeres que han tenido un pasado sexual pobre en experiencias sensuales y sexuales placenteras, encontrarán el argumento ideal para responsabilizar a “la menopausia”, de su desinterés o apatía sexual. Las que han disfrutado de una vida erótica placentera, ni siquiera notará los cambios, o buscará rápidamente ayuda profesional para solucionarlos.
Algunas mujeres se encuentran confundidas por cambios de roles familiares que se ven forzadas a sufrir: cambios laborales propios o de sus parejas, hijos que se alejan del lecho familiar “síndrome del nido vacío”, hijos y nietos de divorcios o familiares políticos (abuelos solos o enfermos) que se instalan en el medio de la intimidad conyugal “ síndrome del nido repleto”.
También es indispensable investigar sobre las posibles disfunciones sexuales masculinas que puedan estar afectando el normal desempeño erótico de la mujer. Una disfunción erectiva del esposo, o un trastorno en la eyaculación (precoz o retardada), pueden provocar una conducta evitativa, o una disfunción orgásmica en ella.
Esta demostrado que la capacidad de desear, y de tener orgasmos no se pierde nunca en presencia de un estímulo adecuado, aunque la persona tenga una edad muy avanzada. Sí, se puede enlentecer la respuesta a la excitación sexual, por las razones previamente citadas.
Mujeres y varones de edad media o avanzada de la vida, pueden adaptarse a los cambios fisiológicos y disfrutar de una buena vida sensual y erótica, si aprenden a incrementar la calidad de los estímulos, y el tiempo mutuo de estimulación.
Para ello se necesita un buen nivel de información médica, para educar sobre los cambios esperados en esta etapa de la vida, y la forma de solucionarlos. También la pareja necesita mantener una fluida comunicación, afecto, confianza, y seguridad mutua.
Siempre hay una forma de solucionar los problemas que se presentan, el primer paso para resolverlos es: reconocer que hay un problema; y el segundo paso: buscar ayuda profesional.
Dra. Olga Marega
Médica especialista consultora en obstetricia - ginecología.
Sexóloga clínica.
Master en sexualidad humana.